domingo, 1 de marzo de 2009

Puesta de sol. Prenafeta. Agosto 07




--------------------------------------------------------------------------------

escribir
porque alguien olvidó gritar
y hay un espacio blanco
ahora, que lo habita


escribir
porque es la forma más veloz
que tengo de moverme

escribir

¿y no hacer literatura?
...
¡y qué más da!:

hay demasiado dolor
en el pozo de este cuerpo
para que me resulte importante
una cuestión de este tipo.
Escribo

para que el agua envenenada
pueda beberse.

Del libro Matar a Platón, por Chantal Maillard.
------------------------------------------------------------------------------------

6 comentarios:

Joselu dijo...

¡Qué culminación de este espléndido poema titulado Escribir! Así es la vida, agua envenenada, llena de pasión, dolor, amaneceres frente al Mediterráneo, fugacidad, espesor, cordura, noches, estrellas, adjetivos, manos entrelazadas, besos, despertares y alejamientos, cercanías, poesía, ternura, paz interior, delirio, deseo...

sarah dijo...

Tras la lectura de aquella entrada en tu blog, hace algunas semanas, no paré hasta conseguir el librito de poemas "Matar a platón" que alterno con las lecturas en prosa. Cada vez me resulta más necesaria la poesía, para mirar, para respirar, para vivir.

Aunque, Joselu, tú lo has explicado mejor en tu comentario.

Un beso, estás en tu casa.

Antrophistoria dijo...

La poesía es un buen lugar en el que esconderse en los momentos más duros. A veces sólo es cuestión de encontrar el poema adecuado en el momento adecuado.

Un saludo.

Moon dijo...

La poesía sale siempre del alma, son sentimientos que uno no sabe muy bien como explicar y lo hace a través de la literatura.

Escribir, cuando uno no sabe bien lo que le pasa o lo que siente, o no tiene nadie quien contarlo escribe y se lo cuenta a sí mismo y de alguna forma se libera. Es curioso cómo a veces nos abrimos de tal forma que tan solo un puñado de letras sepan expresar todolo que sentimos y llevamos dentro.

Un beso sarah!

PD: Roma ha sido simplemente genial, una ciudad llena de encanto. Vamos que me hubiera quedado tranquilamente una temporada... jeje

Tesi dijo...

Hola Sara!
Espero que nunca dejes de leer ni de escribir, puesto que una cosa lleva a la otra...

Un beso de un Pucelano, desde la Pucela del Pisuerga.

sarah dijo...

Tesi, escribo, leo, ¿cómo dejar de hacerlo? sería como dejar de ser, morir un poco.

Chantal lo dijo por mí, escribes, escribo, escriben,... escribo

para que el agua envenenada
puede beberse
.

Un abrazo, qué bonito se debe de estar poniendo Pucela... :))


Lovecats, de Benita Winkler