miércoles, 11 de febrero de 2009

Música nocturna



En la casa reina el silencio. Tan solo estas notas rompen un equilibrio de respiraciones, susurros.

Es negra noche, el cielo, luce, azul profundamente oscuro, a través de mi ventana.

Ha sido un día largo, de esos en que se vive sin prisas, sin pausas, se contempla todo, se contempla una misma sin sacar conclusiones.

No se puede ser tajante, no siempre hay conclusiones.

Pero, ahora todo es más simple porque es de noche.

Silencio. Tan solo algo de música suena en la estancia.

Ángel me mira desde el fondo de la estancia. Fuma un cigarrillo. Apenas habla. Me mira y tuerce el gesto.

Sabe lo que pienso. Sabe que le doy demasiadas vueltas a las cosas.

Me mira a través del humo de su cigarrilo. Déjalo ya, déjale ir, olvida, parece decirme, en una expresión que, aunque parca, comprendo perfectamente.

Se levanta. Se despereza y pasa por mi lado. Deja una estela de tabaco negro, duro, como ella. Su mano en mi hombro, un breve instante, me lo dice.

¿Por qué demonios piensas tanto?

Eso, ¿por qué demonios pienso tanto?

4 comentarios:

Joselu dijo...

Creo que es una enfermedad, me refiero a eso de pensar tanto. Creo que para algunas personas -entre las que me incluyo- es una forma de estar en el mundo. Pero se puede aprovechar lo que piensa uno: escribiendo un diario, reflexiones, un blog (ya lo haces)buscando el intercambio con otros que sientan el mundo de igual manera o diferente. En todo caso, amiga, no estás sola, seguro que en algún momento también te tronchas de risa. Un abrazo y siéntete acompañada.

Laureta dijo...

Creo que en eso, tenemos el mismo "mal"... eso no es normal, estoy de acuerdo que debe ser una enfermedad... porque yo creo que debería extirparme el cerebro para dejar de hacerlo... pero creo que no sería muy factible, no???

No hay remedio...

Me ha encantado como has plasmado este momento... Y que mejor que escribir este comentario, acompañada de esta magnífica melodia a los oidos... gracias Sarah!!!

Besitooooos!

Bolero dijo...

Potser a vegades ens fem massa preguntes i per segons què no hi han respostes

Alonee dijo...

...buenos días, Sarah...
mmm pensamos demasiado, sí... créo que a veces incluso, nos recreamos en nuestros recuerdos, aunque no sean agradables o nos hagan daño... es más, yo créo que especialmente cuando no son agradables, cuando son acres, ligeramente amargos...

un beso.


Lovecats, de Benita Winkler