miércoles, 27 de mayo de 2009

Darwin y la evolución humana


Sí, finalmente me decidí y el pasado lunes pude organizarme el día para hacerle hueco a esta conferencia que tanto me tentaba.

Mereció la pena jugar al tetris con los horarios de mi familia para poder asistir.

Se requería cita previa y reservé. Una vez allí supe que apenas habían reservado entradas. Me decepcionó pero luego pude comprobar que la sala se fue llenando y acabó casi al tope de su capacidad. El público, muy diverso: jubilados que hacen más cosas que contemplar las innumerables construcciones de esta ciudad (que como siempre anda patas arriba, ¡qué cansancio!), supuse que estudiantes, profesores de universidad y supongo que alguna personalidad de incógnito. El entorno era agradable (la Pedrera de Barcelona es un lugar que me parece bonito, un oasis en medio de esa zona tan posh de la ciudad, con mucha tienda y mucho glamour, más o menos primate... del moderno, me refiero).

Juan Luis de Arsuaga, de la mano de Miguel Perdiguer, inició una charla de poco más de una hora. Luego atendió a un turno de preguntas al que la gente se fue animando a preguntar y requerir más información.

Mi impresión personal es que es un científico que sabe mucho, que además disfruta con lo que hace y que sabe transmitir sus conocimientos. Tiene ese puntito de reírse un poco de la misma ciencia, cosa que no me parece nada mal.

En el curso de su charla fue desgranando las peripecias que llevaron a Charlas Darwin a la redacción de su Origen de las especies, el posterior La evolución del hombre y de la selección en relación al sexo y La expresión de las emociones en los animales y en el hombre.

Dio muchos detalles de la vida de Darwin, su condicion social acomodada, sus estudios universitarios en la Universidad de Edimburgo, su fortaleza física y su actitud en los viajes. Contrastó su forma de vida con la del codescubridor de la selección natural y la evolución, Alfred Russel Wallace, a quien Arsuaga, jocosamente, llama "el otro". Insistió en sus orígenes modestos y su vida, que dependió siempre del hecho de tener que trabajar para poder vivir y realizar sus investigaciones. Dio detalles del navío Beagle (navío tipo cherokee), el llamado bergantín-ataúd en su época por sus características de diseño. Incluso nos mostró una réplica muy parecida que se encuentra en el museo de San Diego, California. No reparó en detalles curiosos que hicieron muy amena la charla, incluso sugirió la polémica suscitada sobre si el señor Darwin iba en el Beagle en calidad de naturalista oficial o tan solo como acompañante. Tomó partido y nos mostró las pruebas que para él sugerían que el señor Darwin realizón su periplo en el Beagle en calidad de naturalista oficial.

Tras estos detalles Arsuaga nos fue introduciendo en el entresijo de evidencias que sugirieron a Darwin (y a Wallace) la teoría de la evolución. La búsqueda del archiconocido "eslabón perdido" y una peculiar relación amor-odio con la paleontología, quien iba, después de todo, a facilitar las pruebas que él necesitaba para basar su teoría.

Me resultó revelador entender la Teoría de la evolución en el contexto de la época en que fue imaginada, lejos todavía de la genética de Mendel y todo el mundo de posibilidades que iba a abrir. Es un aspecto del entorno de Darwin que Arsuaga intentó -y consiguió- hacernos entender en su charla. Las cosas parecen muy evidentes en el 2009. En el mundo de 1859 todo esto debió de sonar muy distinto.

Ya hacia el final enlazó -soberbiamente a mi entender- toda la secuencia de descubrimientos paleontológicos con los hallazgos del yacimiento de Atapuerca. Nos avisó: nos explicó que no iba a mencionar Atapuerca, pero que de algún modo estaba sutilmente flotando en su charla. Llevó su charla hacia donde quería, hacia el momento, el actual, en que un montón de gente está trabajando duro para revelarnos lo que todavía está por descubrir. Enlaza con la convicción de Darwin de que habría mucha investigación posterior a su obra "que arrojaría luz sobre los orígenes y la evolución de la vida".

Finalizó volviendo al origen: "Darwin nunca dijo que el hombre viniera del mono. Darwin dijo que éramos monos, que nunca habíamos dejado de serlo". Arsuaga puso mucha pasión en esa afirmación que -se le notaba- él compartía totalmente.

El turno de preguntas fue tímido al principio, pero al final, de haber tenido más tiempo, creo que todos hubiéramos preguntado algo. Arsuaga contestó a todos sin irse por las ramas (algo que, dado el tema de la conferencia, no hubiera estado nada fuera de lugar).

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Me quedé con muchos detalles del profesor, su saber estar, su ironía sutil en los momentos en los que tomaba partido por una postura u otra (a los científicos nos gusta entrar en discusiones de éstas), su dominio de la comunicación y su pasión sobre todo lo que hablaba.

Me impresiona la pasión, es lo que mueve el mundo y puede hacernos hacer cosas preciosas. Los niños tan sólo aprenden aquello que les apasiona, han de sentir pasión por lo que aprenden. A los adultos nos pasa igual, no hay disciplina mejor que la pasión, no hay máquina más eficiente, que supere limitaciones ni trabas. Cuando la gente pone pasión en lo que hace, su trabajo es magnífico. Esa sensación me la recordó Arsuaga durante su conferencia, el pasado lunes.

No hay mucho más que yo pueda añadir. Me queda pendiente la visita a la exposición, para ver unos fósiles -casi prefiero decir que les presentaré mis respetos- que tanto han aportado a nuestra necesidad de buscar respuestas.

Me lo pasé bomba, señor Arsuaga. Muchas gracias por su charla.

sábado, 23 de mayo de 2009

Charla de Juan Luis de Arsuaga el próximo 25/5 en BCN

En el marco de la exposición que la Caixa de Catalunya y la Junta de Castilla y León han organizado sobre Atapuerca, se están llevando a cabo unas charlas sobre temas relacionados.

El próximo lunes, 25 de mayo, a las 19 h, Juan Luis de Arsuaga, comisario de la exposición y una figura clave en todo lo relacionado con el yacimiento de Atapuerca, dará una conferencia bajo el título: Darwin y la evolución humana.

Resulta una fantástica oportunidad de escuchar en persona a este señor, que tanto sabe y tanto tiempo ha dedicado a la divulgación de los conocimientos sobre la evolución de la especie humana. Creo que es altamente recomendable, así como la exposición, que estará en la ciudad Condal hasta el próximo 28 de junio.

Los apasionados por la arqueología, la antropología, la búsqueda de respuestas sobre lo somos y cómo hemos llegado hasta aquí no nos la podemos perder.

Coches: sobre la velocidad y el tocino vs cada vez lo entiendo menos

Durante esta semana se ha hablado mucho de una de las maravillosas medidas que nuestro gobierno pone en marcha con el fin de suavizar, parar, ralentizar, arreglar (léase aquí el adjetivo que más convenga) la temible crisis: el nuevo plan Renove que va a reactivar el consumo en el sector del automóvil.

Y yo me creo que soy bruja, je je, lo que hace el gobierno que es magia; falta ver todavía si es magia blanca, negra, o gris con topos verdes.

Esta noticia me llenó de asombro y de estupor: ¿esto es todo lo que se puede hacer para paliar la crisis? ¿reactivar el consumo es la respuesta?

Vamos a ver si lo he entendido bien.

Antes la gente que podía se compraba un coche, y lo hacía durar el máximo tiempo posible por ser un elemento caro. Con un coche por familia ya bastaba.

Luego vino todo esto del estado del bienestar que confundimos todos con el del despilfarro y como los precios fueron bajando y nuestros ingresos subieron, muchos comenzaron a cambiar el coche con más frecuencia, por aquello de presumir de estar a la última, de adquirir el último grito en tecnología y, de paso, dejar bien claro a los vecinos lo bien que nos iba. Hubo quien decidió tener más de un coche porque hacía falta, era necesario: "para ir yo al centro comercial mientras tú me recoges a los niños, querido" o para el hijo adolescente que "claro, lo necesita para ir a la universidad". Todo esto trajo consigo un aumento en la producción de coches, con el consumo de energía para fabricarlos y la extracción de más materia prima con qué hacerlos. Más producción, más puestos de trabajo, claro (o no tan claro, hay partes del proceso de fabricación de los coches que se robotizaron y se prescindió de mano de obra humana). Esto también ha tenido como consecuencia más importaciones de petróleo, más emisiones de co2 y otras adorables sustancias a la atomósfera.

La progresión no podía ser infinita y, al igual que ha ocurrido con otros sectores de producción: ha tocado techo. Después de todo, no podemos llenar el mundo de coches, ¿o sí?

La gente tiene menos dinero, algunos están incluso dependiendo de un subsidio estatal, (el paro, vamos), lo que nos está obligando a todos a replantearnos las prioridades y el nivel de consumo que hemos ejercido hasta ahora. Muchos han vuelto la vista atrás, cuando, tan solo una generación atrás, se consumía lo menos posible y todo se hacía durar, se arreglaba. Una sana costumbre que, ahora lo sabemos, era más respetuosa con los demás y nuestro entorno que la orgía de gasto constante en la que nos vemos metidos ahora. Si disponemos de menos dinero, parece lógico que consumamos menos, que gastemos menos de nuestro dinero o lo reservemos para necesidades reales.

Por otro lado, el hecho de que se compren menos coches debería ser una buena noticia: se está requiriendo menos materia prima, se está gastando menos energía, se están emitiendo menos sustancias contaminantes a la atmósfera, hace suponer que la gente utiliza más la bicicleta o los transportes públicos o que camina más... (lo que redundará también en más salud para la gente, en aire menos polucionado en las ciudades, algo menos de ruido) vaya, me lo parecía a mí.

Pues debo de estar equivocada, el gobierno me dice que "se debe estimular el consumo de vehículos para que la industria del coche no se colapse". ¿Van a hacer lo mismo con el exedente de construcción que ya nadie puede pagar, para que el mercado del ladrillo "tampoco se colapse"? ¿y con los banqueros que "sobren" de nuestro pobre y maltrecho sistema banacario? y así con todos los sectores de la producción.

¿La solución al problema económico es consumir más?

No puedo dar soluciones a la crisis con la que (creo de verdad) nos estamos tan solo comenzando a enfrentar, pero sí creo fervientemente que más de lo mismo no va a arreglar nada y el planteamiento falla ya en sus bases: ponemos parches en lugar de darle la vuelta al problema y dar un nuevos enfoques o plantearlo de manera distinta. Desde luego, echar más tecnología al fuego del mercado económico, uhmmm, no creo que sea la alternativa.

Debe de haber otras maneras de crear riqueza (no progresiva hasta el infinito, eso es imposible), que al mismo tiempo sean compatibles con el respeto a nuestro entorno y que permitan a todo el mundo acceder a lo básico. Más de todo no ha significado nunca estar necesariamente mejor (ya en los años ochenta surgió en los USA un movimiento de exyuppies que despertaron del sueño de tener más y más y más hasta la saciedad más insaciable y se plantearon la vuelta a un estilo de vida más sencillo con menos cachivaches, menos ropa, menos coches, menos casas o casas más pequeñas...).

En resumen: me quedo atónita ante las medidas que licenciados diversas ramas del saber pueden llegar a sacarse de la chistera para arreglar este desaguisado llamado crisis.

Mi modesto entender es que las cosas no van por ese camino, sino que van a ir por derroteros más desagradables y nada fáciles de afrontar. Lo que se está haciendo es pasarle la pelota a la generación venidera, mientras los que estamos envejeciendo ahora surfeamos como podemos por encima de todo ello.

No me parece correcto ni moral.

Mi pareja lleva ocho años de su vida ganándose el sustento conduciendo un camión de hormigón que, lo habréis adivinado, depende de la construcción. Lo llevamos hablando durante varios meses: ha de cambiar su orientanción profesional porque la actual lleva visos de llevarlo al paro en más o menos tiempo.

¿Vamos a pedirle una subvención al gobierno para seguir manteniendo nuestro modesto hogar? Definitivamente tendremos que cambiar perspectivas y explorar otras posibilidades. Como tanta gente cuyo medio de vida se ha basado en industrias que ahora implosionan. Vamos a tener que ir empezando a... ¿desenfocar la realidad para enfocarla de nuevo?

jueves, 21 de mayo de 2009

En lo más cotidiano siempre es posible hallar algo mágico...



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Poco que decir: trabajar, estudiar, bregar con la familia, fingir seguridades. El día a día se nos lleva bajo una marea de fechas límite, exámenes, rendimientos, la marcha forzada del trabajo en el hospital.

Todo, aparentemente, correcto.

Soy crédula, hago como que me lo creo todo. Funciona así este juego.

Por dentro... espío hoy más que nunca a la caza de señales, detalles.

Parece talmente como si presintiera que algo ha de ocurrir.

Por eso sigo callada, paseo, miro, huelo, uhmmmm... qué cercano el mar.

Qué cercano, el verano. Qué delicia de días largos, de cielos brillantes, de olor a mar.

A mar...

domingo, 17 de mayo de 2009

Música, maestro: The Islander



Un bello tema de Nightwish, de su último trabajo Dark Passion Play.

An old man by a seashore
At the end of day
Gazes the horizon
With seawinds in his face
Tempest-tossed island
Seasons all the same
Anchorage unpainted
And a ship without a name

Sea without a shore for the banished one unheard
He lightens the beacon, light at the end of world
Showing the way lighting hope in their hearts
The ones on their travels homeward from afar

This is for long-forgotten
Light at the end of the world
Horizon crying
The tears he left behind long ago

The albatross is flying
Making him daydream
The time before he became
One of the world's unseen
Princess in the tower
Children in the fields
Life gave him it all:
An island of the universe

Now his love's a memory
A ghost in the og
He sets the sails one last time
Saying farewell to the world
Anchor to the water
Seabed far below
Grass still in his feet
Snd a smile beneath his brow

This is for long-forgotten
Light at the end of the world
Horizon crying
The tears he left behind so long ago

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martes, 12 de mayo de 2009

Déjame entrar



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Ficha técnica

TITULO ORIGINAL: Låt den rätte komma in
Let the Right One In)
AÑO 2008
DURACIÓN: 114 min.
DIRECTOR: Tomas Alfredson
GUIÓN: John Ajvide Lindqvist
MÚSICA: Johan Söderqvist
FOTOGRAFÍA: Hoyte Van Hoytema
REPARTO: Kåre Hedebrant, Lina Leandersson, Per Ragnar, Henrik Dahl, Karin Bergquist, Peter Carlberg, Ika Nord, Mikael Rahm, Karl-Robert Lindgren, Anders T. Peedu.
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Creo que este film ha recibido buenas críticas. Yo no suelo leerlas casi nunca, y menos antes de ver la película, por aquello de no desear interferencias con mis propias impresiones.

El caso es que tuve la oportunidad, a principios de mayo, de ir a verla y no lo dudé. Historia oscura, de vampiros, de niños, en el norte de Europa, uhmmm combinación explosiva a la que no me pude resistir. No me decepcionó, al contrario, me ha dejado con un regusto extraño, dulce, que hace que todavía recuerde algunos de sus momentos, dos semanas después de haberla visto.

Tengo que decir que no me parece una película fácil ni relajante. Me mantuvo en tensión, a veces casi insoportable, todo el tiempo que duró. Recordad mi aversión hacia la sangre y la violencia, son cosas que llevo mal incluso en la ficción.

La película rezuma un nivel de violencia latente brutal, que en ocasiones estalla. Las escenas más violentas no son generosas en detalles, nos ahorran "lo escabroso" que no resulta necesario para captar lo terrible del momento. Me chocó esa violencia sanguinaria, en un paisaje tan frío, tan blanco como el de una población cualquiera, próxima a Estocolmo. La violencia se percibe entre los ciudadanos, entre los niños en el colegio... curiosamente quien menos violencia me sugiere es la niña, Eli, menuda, extraña, poco habladora, con unos ojos que dicen todo lo que ella calla. Muestra el sufrimiento de un niño, Oskar, a quien los complejos, la soledad y los matones de su clase van torturando hasta que llega su amiga, hasta que se encuentran, se hacen amigos, extraños amigos que se aceptan como son.

Las novelas de vampiros han ejercido una extraña fascinación sobre mí desde siempre. Me atrae su soledad, su ir contracorriente, sus oscuras costumbres, su ser conscientes de lo que son. Me fascina el horror que han provocado en el mundo diurno "de las criaturas normales" que, miradas atentamente, dan más miedo que los mismísmos vampiros.

Quizá sea eso lo que la figura del vampiro me transmite, sin bondades ni maldades absolutas, tan solo las dos caras de la misma moneda, el... ¿reverso oscuro?

¿Cuál es, de los dos, el reverso "más" oscuro: el de los seres diurnos que se alimentan de los cadáveres de otros seres, que devoran sin parar, que se destruyen unos a otros por un porcentaje, un ascenso, fama y gloria... o esas criaturas a las que la luz del sol mata, que viven otra existencia y se alimentan de la sangre de los humanos, tan sólo la necesaria para sobrevivir hasta la próxima puesta de sol? En la figura del vampiro siempre está presente su percepción de que es como es y no puede cambiar, hace lo que hace porque no tiene otra opción... En un momento de la película, Eli le dice a su amigo: "ponte en mi piel"... me tocó el corazoncito. Me tocó el corazoncito la tremenda soledad de los dos amigos que se encuentran, que aprenden un lenguaje común con el que comunicarse entre medio del infierno sospechosamente disfrazado de "normalidad" que les rodea. Me tocó el corazoncito el mismo título de la película, que es la frase que Eli le dice en otro momento decisivo del film a su amigo: "tienes que invitarme a entrar", si no, ella no puede...

¿No es, acaso, eso, la amistad, y no otra cosa? ese permiso que se da al otro a entrar en la buhardilla personal de cada uno, a dejarse ser y dejar ser lo que se es.

Una hermosa película. Dicen por ahí que es un cuento de hadas glacial y poético. Yo veo mucha poesía en la película, y alguna hada, también...

Lovecats, de Benita Winkler