viernes, 31 de octubre de 2008

Hvala en el filo de la navaja

Las primeras fotos de la osa Hvala después del ataque a un cazador demuestran que el animal goza de buena salud. Las imágenes fueron captadas el pasado lunes desde un helicóptero muy cerca de la frontera con Francia. El Conselh Generau d´Aran hizo oficial ayer su petición de retirada de todos los osos de Aran, tras una votación en pleno, mientras que el juez ha archivado la denuncia presentada en Vielha por la operación de captura de Hvala. La asociación ecologista Ipcena ha llevado ahora el caso a la fiscalía de Lleida.
De la edición digital de "La Vanguardia", correspondiente al 29/10/2008


Hoy, en el hospital, mientras esperábamos turno para comer en los comedores, alguien ha sacado a relucir el tema de la osa Hvala, de Era Val d’Aran. “Si se pone a dormir ahora tendrá una oportunidad” dijo alguien. “No entiendo esa manía que tienen los cazadores de cazarlo todo” dijo otra persona. “Donde habita el hombre, no queda espacio para nadie más” dije yo. Se abrió un minidebate que concluyó con la repetición de mi idea, en labios de un conocido médico internista del hospital. Miré la lluvia que caía desde la venta con tristeza. Así es y, de momento, no tiene visos de cambiar.

El tema de la reintroducción de los osos en los Pirineos ha dado mucho que hablar. Me he preguntado varias veces quién fue el iluminado de la Generalitat que tuvo la genial idea de repoblar los Pirineos catalanes con osos, apenas veinte años después de que los cazadores acabaran con los últimos ejemplares. Es una quimera, simple y llanamente. Se hizo en contra de la mayoría de la población aranesa, que son a fin de cuentas los que viven allí. A ellos no les interesa el bosque intacto, sino el turismo de lujo, la construcción masiva de alojamientos de alto standing en el que basan su economía. Ellos mismos lo han dicho una y otra vez y de modo más o menos directo: "esos animales no tienen ningún derecho a estar en sus montañas".

En el hospital, una de mis compañeras tiene familia y amigos con gran tradición de cazadores. “Ellos lo han hecho toda la vida, incluso los críos van con sus padres a cazar pequeñas presas. Es inútil explicarles nada, algunos incluso ven su actividad como ecológica porque, por ejemplo, hay demasiados jabalíes”. Está claro que los grupos conservacionistas y ecologistas lo tienen crudo para mostrar a los cazadores otras perspectivas del hecho conservacionista.

Los cazadores hablan de derechos, los suyos, a cazar alimañas, los proteccionistas hablan de los derechos de los animales. El concepto “derecho” es una entelequia humana más, que sirve para justificar nuestros actos ante los demás. Como el resto de la comunidad viviente no puede jugar en el mismo nivel de lenguaje, la especie humana es mucho más abundante y tenemos las armas más potentes, tenemos carta blanca para justificar todo como nos convenga. Para darle un carácter más tajante, lo vestimos de derechos. Toda la comunidad viviente tiene el mismo “derecho” a la vida y a un lugar bajo el sol. Que una especie animal, el homo sapiens sapiens, por derechos de dominio, se erija en el ente que decide quién tiene lugar para vivir y quién no es mera circunstancia.

Y así estamos, gastando el dinero del contribuyente en llenar unas montañas de osos que nadie quiere allí. Gastando mucho dinero en exportar unos animales de Eslovenia, en trasladarlos al Pirineo, cuidarlos y aliviarles el tremendo estrés que para ellos ha supuesto su captura y posterior traslado-aclimatación a su nuevo hábitat, (con bastante riesgo para la salud física y mental de los osos, por cierto). Gastando dinero en tenerlos localizados y, a poder ser, fuera del alcance de los cazadores de Les que ya han amenazado en varias ocasiones en salir por su cuenta a “ajustar cuentas con la osa”. ¿Dónde está el sentido común de los técnicos de la Generalitat?

Mientras tanto, la nieve ha comenzado a caer en los montes de Canejan, muy cerca de la frontera con Francia. La sierra que se extiende más allá de los pueblos de Bòssost i Les es magnífica, llena de extensos bosques, altas cimas, y un silencio que se extiende más allá de las pistas forestales que he recorrido en diversas ocasiones. Son… un santuario de Gaia, un lugar perfecto para una comunidad de osos, para cualquier comunidad viva que siga las reglas de la naturaleza, no la que dicta el alcalde de tal o cual enclave humano. Quizá Hvala, ajena a todo este lío, esté ya buscando un lugar tranquilo para iniciar su hibernación. Me pregunto qué miraran sus ojos en este anochecer, si el aire frío acariciará su pelaje mientras huele la brisa en busca de algún alimento. Dicen los guardas forestales que la han visto que parece estar sana. Incluso se comenta que podría estar embarazada.

Triste pero cierto, mucho me temo que Hvala está condenada. Como dijimos antes, donde habita el hombre, no hay lugar para nadie más. El hombre mata para comer. Los osos, los lobos, el resto de especies no pueden matar para comer, les hemos negado “ese derecho”. Cada día desaparecen de la faz de la tierra una media de 200 especies, pero el homo sapiens no para de aumentar el número de sus ejemplares. Cuando toda vida que no nos sea conveniente haya sido borrada de la faz de la tierra, ¿qué demonios hará el hombre?

Las brujas regresamos a lo profundo del bosque, a recoger bayas y nueces, a contemplar la lluvia y las canciones que Gaia susurra a los pocos que todavía queremos escucharla. ¿Escuchan los cazadores esa canción?

domingo, 26 de octubre de 2008

Before the Last Leaf Falls... (music by David Lanz)



Hoy ando algo desconcertada por el cambio horario. A decir verdad éste es más agradable que el del verano, en que roban una hora de nuestra vida con la fantasmagórica razón del ahorro energético... en plena estación otoñal nos la retornan, es como un premio tonto, no regalan nada, tan sólo nos devuelven lo que nos habían quitado... la brujilla ha decidido hoy no ser esclava de horarios, sino hacer cosas sencillas.

Hemos pasado el día en la montaña, en las faldas de la sierra del Montseny, no muy lejos de Barcelona. Ha sido una velada agradable, con un tiempo espléndido, un cielo limpio de nubes y un sol que calentaba suavemente nuestros rostros a la hora de la comida. Ha sido una reunión multitudinaria, con los padres de otros chavales del centro de esplai (algo parecido a un grupo escolta, aunque con ideas algo distintas a las del escoltismo, tan solo tienen en común su tendencia a ir a la montaña, este teipo de organizaciones infantiles son muy frecuentes en mi comunidad, no sé si en el resto de España se dan igual), los críos, más los monitores, cuyas edades oscilan entre los 18 y los veintipico. El ambiente es variopinto, pues son variadas las circunstancias de cada chaval, algunos vienen con familias mixtas, de padres separados que han rehecho su vida con otras personas que, a su vez, tenían hijos de parejas anteriores, algunos sin pareja pero con hijos... Los monitores son todos estudiantes universitarios que dedican de forma altruista un tiempo a formar chavales en el tiempo libre... Son reuniones agradables, en las que puedes hablar con la gente, escucharla, enriquecerte con otros modos de ver las cosas.

He dado un paseo con una mujer que sabe mucho de botánica, hemos encontrado castaños, tipos de roble de hoja perenne, variedades de orégano silvestre (¡ni sabía que habían!), tomillos, ruscus (galzeran en catalán)... algunas setas que no hemos tocado porque nuestra intención era la contemplación, no recolectar nada en concreto. Ha sido muy agradable caminar por caminos solitarios, sentir las hojas secas bajo nuestros pies, oler el bosque, escucharlo, lejos de carreteras y los gritos de los críos... es en estos lugares en los que soy consciente de que somos criaturas del bosque, que no sé qué demonios hacemos todos embutidos en las grandes ciudades... es en esos momentos en que me siento pertenecer de verdad a algún lugar.

Ha sido un poco todo: el paseo, la contemplación del bosque, la charla relajada con unos y otros, observar los juegos de los niños, lo que ha hecho de este día algo especial, un día más en esa secuencia en la que no hay grandes gestos ni grandes batallas a librar, tan sólo fluir en lo sencillo que puede tener la vida.

Por otro lado, la próxima es una semana de brujas. Se acerca la festividad de Todos los Santos, el Halloween celta, el magosto de las tierras de León, en la lejana tierra de los castillos... las brujas de aquí preparamos unos dulces a base de almendra, piñones, batata, azúcar, coco (panellets)... asamos boniatos, castañas en una lumbre de leña, recordamos a los que un día dejaron esta vida y contamos historias de miedo, curiosas... algunas organizamos fiestas con amigos, otras queman en ese mismo fuego los vestigios de un pasado doloroso, cartas, poemas, quizá algún pañuelo perfumado... celebramos la proximidad del invierno, la creciente oscuridad que invita al reposo, a la meditación, celebramos que la naturaleza se prepara para el silencio vital, una especie de sueño que un poco sí, recuerda a la muerte, pero en la espera cierta de que el ciclo de la vida volverá a traernos la maravilla de la primavera.

Una fiesta así se ha de celebrar cerca en la montaña. El año pasado, como en otras ocasiones, nos fuimos a la Vall d'Aran, un lugar precioso en otoño. Este año creo que he sido bendecida por la suerte: regresaré al paraíso de Prenafeta, cerca de Montblanc.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Para Ada, que vive en Premiá

Una buena amiga mía está pasando por una mala temporada. Demasiados cambios en su vida, demasiado de todo. En ciertos momentos parece que se hunde en las tinieblas del desánimo, aunque sabe bien lo mucho que tiene y lo afortunada que es en muchas cosas.

Ada es guapa, pero ella no acaba de verlo. Ada es una mujer menuda, de pelo liso y claro, con unos ojos azules grandes que reflejan lo mucho que hay en su alma. Es lista pero insegura, sabe más de lo que cree y vale más de lo que piensa, aunque a veces le puede el miedo a no ser lo bastante buena en todo. No es perfecta, claro, pero lo muestra es lo que hay, sin falsedades ni postizos. Hay en su mirada ese deje de no acabar de creerse del todo lo que ve. No le asusta la gente y no le importa apostar fuerte por alguien sin saber si está bien y sin preocuparse de si esa persona merece su amor o no.

Ada es fuerte. Ada vive cerca de la gran ciudad, en un pequeño pueblo costero. Tiene un hijo muy guapo y listo, amigos que ella sabe, la quieren de verdad, aquí y en otras partes del mundo.

Pero Ada está triste. A veces duda.

Yo llevo una larga temporada enfrascada en la lectura del libro El poder del ahora, de Eckhart Tolle. Tolle es una especie de maestro espiritual sin ideología religiosa concreta. Su libro me parece bueno, alejado del socorrido y tan de moda "manual de crecimiento personal" con el que se nos bombardea constantemente.

Le leo con calma, a veces una página, a veces dos, tres, nunca muchas páginas seguidas. Leo despacio porque necesito pensar en las cosas simples que me dice su libro o volver a lo leído un par de días después.

El lunes pasado leí un pasaje que me llevó a Ada y de vuelta a mí misma. Dice lo siguiente:

Si hay infelicidad en ti, lo primero que necesitas hacer es reconocer que está ahí. Pero no digas: "Soy desgraciado". La infelicidad no tiene nada que ver con lo que tú eres. [...] La causa primaria de infelicidad no es nunca la situación, sino lo que piensas acerca de ella. Sé consciente de los pensamientos que estás pensando. Sepáralos de la situación, que es siempre neutral, que siempre es como es. [...] Sé consciente de que, en gran medida, lo que piensas crea las emociones que sientes. Observa la conexión entre tus pensamientos y tus emociones. En lugar de ser esos pensamientos y emociones, sé la consciencia que hay detrás.

[...]

No busques la felicidad. Si la buscas, no la encontrarás, porque buscar es la antítesis de la felicidad. La felicidad es siempre evasiva, pero ahora es posible liberarse de la infelicidad afrontando lo que hay, en lugar de inventar historias sobre ello. La infelicidad anula tu estado natural de bienestar y paz interior, la fuente de la auténtica felicidad.


Querida Ada:

No sé si esto que te transcribo te ayudará a ver claro entre las tinieblas. A mí me llamó poderosamente la atención y me hizo pensar en los últimos acontecimientos que han presidido mi vida estos últimos meses y que tú conoces bien. No hay fórmulas mágicas ni recetas para casi nada en este mundo. Los hechos son los que son, nosotros somos lo que somos y, aunque responsables de lo que hacemos, no siempre podemos controlar las consecuencias de nuestros actos sobre los demás o las de los actos de los demás sobre nosotros. Estas palabras de Tolle han esparcido luz en mis tinieblas, y me han hecho entender... deseo de corazón que te sirvan estas palabras. Que sirvan a otros que naveguen algo perdidos en las aguas de la decepción o de la tristeza.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Once upon a time...




Días de bochorno en Barcelona. Es como si el verano no quisiera acabar de dejarnos. La luna llena ha acompañado mi amanecer esta mañana, sobre el mar Mediterráneo y preside ahora mismo, en el Este, mis pensamientos de noche.

El mar, esta mañana: un espejo plateado de aguas inmensamente tranquilas. Un horizonte vago, confuso. Una delgada línea entre cielo y mar. Tan bonito que hacía imposible la tristeza pese a la melancolía del otoño.

Esta tarde he repasado tiempos verbales con mi hijo. En catalán, como en muchos idiomas, hay una sola forma para el presente, una forma simple, más otra compuesta, para el futuro. Para expresar el pasado el catalán destina... 7 formas verbales. No sé por qué motivo hoy he reparado en ese detalle... definimos fácilmente el presente, definimos también el futuro, pero el pasado... necesitamos más de una forma para definirlo y situarlo. Y no solo en catalán, que yo sepa, pasa igual en mayor o menor medida con otros idiomas: castellano, francés, ruso, inglés...

¿Por qué tanto instrumento lingüístico para definir algo que ya no tiene remedio, que ya no se puede reciclar en presente o posibilidad?

El pasado es certeza absoluta de un presente ya gastado... algo que las más de las veces es un freno a nuestro avance por la vida si nos empeñamos en anclarnos, en vivir en él...

Curioso.

Por su simplicidad, por su sencillez, prefiero el presente. Es real, es único. Es lo que tenemos.

Tan solo... ES.

El presente se entremezcla con el tiempo.

Solían decirme que no somos más que tiempo.

¿Qué opinais vosotros?

martes, 14 de octubre de 2008

Más allá de la hispanidad

El domingo pasado fue 12 de septiembre. Es una fiesta tradicional en este país, odiada y adorada en igual medida según en el lugar en el que se viva y la ideología política con la que uno se vista.

Hace un año tuve algo parecido a una iniciación. Me regalaron un libro que tardé en leer. Necesité de tiempo y de las charlas con un maestro para llegar a entender lo que se me pretendió explicar.

Este año la festividad del Pilar me ha traído la visión de una realidad algo distinta a como solía percibirla.

Se conmemora el descubrimiento de América. Todos sabemos que, más allá de patriotismos y representaciones, el descubrimiento de América fue básicamente el inicio de la destrucción sistemática de toda forma cultural que se daba en este continente. Se disfrazó de conquista, de civilización del salvaje, de asimilación cultural. Pero la verdad es que fue el expolio de las riquezas naturales del continente americano, de la rebaja de formas de vida con siglos y sigos de existencia a mera esclavitud, diezmados, sea por las enfermedades que los europeos llevaron con sus barcos, sea por las condiciones de vida impuestas a la fuerza...

Todo esto ocurrió, causas económicas y políticas aparte, porque se partió de la premisa de que nuestra cultura era "la" cultura. Nuestra civilización era "la" civilización. Por lo tanto, con la verdad en la mano, se tenía el derecho de sojuzgar e intimidar a otras civilizaciones, para hacerlas "a nuestra imagen y semejanza", porque Europa estaba en poder de "la" verdad, o sea, el derecho de extenderlo, por la fuerza si fuere necesario, a lo largo y ancho del planeta.

Se negó a esas grupos humanos la libertad de seguir su propio camino, se barrieron de un cañonazo culturas, lenguas, filosofías de vida y de entender el mundo. Se hizo así y todavía se continua en esta dinámica.

La civilización occidental se sigue imponiendo de formas más sutiles, con "ayudas", con ong's llenas de buenas intenciones, con subvenciones... de una forma más disimulada se sigue colaborando en la destrucción de hábitats, culturas pequeñas con sus lenguas, sus tradiciones, su propia historia y su propia concepción del mundo. Se sigue destruyendo otras formas de vivir bajo el sol, muchas de las cuales han comprendido mucho mejor que nuestra propia civilización la interdependencia con el orden natural, ellos saben que la superviviencia como especie se basa en la armonía dentro del ciclo de la naturaleza, ellos se consideran parte de ella, una parte más, y no un entes que están por encima de las leyes que rigen el resto del mundo de lo vivo.

De algún modo algo ha hecho clic en mi interior, eso hace que este año vea las cosas de un modo distinto, más allá de patrias y banderas. Algo me ha hecho ver que, por encima de todos estos inventos humanos, hay algo más que hemos olvidado en el camino. Y es esta omisión lo que nos está llevando por muy malos derroteros. Hay señales ya de ello: crisis financieras, crisis por falta de energía para los requerimientos presentes y futuros de la población del planeta, selvas que desaparecen, especies animales que se extinguen día a día, agotamiento pogresivo de caladeros en el mar, suelo agrícola insuficiente que se sobreexplota a base de fertilizantes que no son más que petróleo, de crear especies vegetales manipuladas genéticamente...

No pretendo un tono apocalíptico con mis palabras. Es algo sencillo de ver, casi con certeza matemática: "nos estamos equivocando". Insisto en que algunas cosas tienen que cambiar, creo que pueden cambiar, pero hemos de hacerlo nosotros, cada uno de nosotros. Es... un gesto muy pequeño, el primero.

Hemos de mirar el mundo... con la mente bien abierta.



Descubrí hace cuatro años esta canción. Esta verano leí la historia que Ishmael me contó. Me habló del mito de la creación, de "los que toman" y "los que dejan"...

El libro que menciono se llama Ishmael, su autor es Daniel Quinn, publicado en inglés por Turner Book. Hay edición en castellano.

viernes, 10 de octubre de 2008

Jugando a Meme, ni idea de lo que es...

El juego que me ha propuesto Montxu era contestar estas preguntas:

1. Tomar el libro más cercano, ir a la pagina 19 y transcribir la linea 4.

That's what you get for being such a fool. Hardly off the boat and you fall for that lunatic.

Franck McCourt en su libro Angela's Ashes.
Gran libro, lo presto a quien me lo pida :-) )

2. Lo último que viste en la tele.

2001. Una película que no consigue cansarme.

3. ¿Qué más escuchas en este momento?

Ahora mismo, a los Porcupine Tree. Canción: Waiting (phase one)

4. ¿Cuando te reíste por última vez?

Hace apenas unos minutos, mi cachorro acaba de llegar del colegio. Rio mucho, siempre.

5. ¿Qué hay en las paredes donde te encuentras ahora mismo?

Libros, muchos libros.

6. ¿Cómo vas vestido/a en este momento?

Tejanos anchos y una camiseta muy chula, como de retales, que me sienta de maravilla :-)))

7. Algo que los bloggers no sepan sobre ti.

Soy normalísima, bajita, puro nervio.

8. ¿Cómo son tus manos?

Pequeñas, frías igual que las de Montxu. Manos inquietas, de brujilla.


9. ¿Qué ves desde tu ventana?

Un cielo azul pre-ci-o-so sobre el patio de un colegio cercano a mi ventana. Una tarde espléndida sobre Barcelona.

10. ¿Qué imagen podría definirte?

Ays Montxu, que no te copio: me defino totalmente en una magnífica puesta de sol que tuve el placer de vivir en el faro del cabo Matxitxaco, el mes pasado en tu tierra...



Montxu ha pasado el testigo del juego a varios blogs, entre ellos el mío. Prometo y declaro la sinceridad total en todas ellas. Me escondo... un poquito menos.

Muxus de brujilla :-)

jueves, 9 de octubre de 2008

El hospital y el Mar

Mi situación laboral es precaria, dependo de las enfermedades de otros, de sus jubilaciones, de los cambios de orientación vital... me he enrolado en la dura vida del suplente. Sin seguridades, sin horarios fijos, sin futuros, sin certezas, sin acabar de tener claro que una sirve en realidad para esto en lo que se ha empeñado en servir.

Cuando trabajo me concentro en lo que hago, que casi nunca es igual. "No es un trabajo creativo, pero no hay dos días iguales" me dijo hace unos meses la primera persona que me introdujo en los entresijos de este pequeño universo, una mujer de fuerte personalidad, meticulosa, franca, divertida, dura, quién posiblemente nunca sepa la impresión que causó en esta insegura compulsiva que escribe...

En mi trabajo, cuando lo tengo, me desdibujo, soy... otra persona, sin pasado, sin futuro, sin circunstancias. Soy solo presente en su esencia. Me entrego y lo hago a gusto. Me encanta esto en lo que pretendo ganarme la vida. Pero...

... cuando la jornada acaba, ficho, contemplo a la salida el ambiente del lugar en el que trabajo, un lugar grande desde la perspectiva de mi limitada experiencia laboral, observo el ajetreo incesante de un sitio en el que nunca se descansa, en el que siempre hay actividad... salgo del edificio... ahí está el mar y me doy de bruces conmigo misma y la que soy, tras seis, siete, quizá ocho horas de trabajo...

Ayer por la tarde regresaba a casa a pie, bajo la lluvia. Caminar bajo la lluvia, con el mar a mi izquierda, (la siniestra, dicen por ahí :-) ) es delicioso. Contemplar el mar siempre me calma y me consuela, me hunde en la realidad, le da perspectivas a lo cotidiano. Tan solo saqué el paraguas en el último momento, por miedo a mojar los apuntes y el libro que estoy leyendo. Caminar bajo la lluvia es agradable, pero hacerlo al lado del mar es difícil de describir, es convertirse en agua. Todo se torna acuoso: agua en el cielo, agua en el suelo, agua en el cuerpo, agua, agua, agua, mar...

mar...
sabor, olor a mar...
a mar...
amar... (Anna Llauradó dixit)

amar... con las manos vacías,
amar,
amar... a quien no nos desea ya,
amar,
tan solo, sencillamente, amar.

El otoño va llenando de hojas amarillas nuestras calles, llena de grises algunos corazones, llena de agua y nubes nuestros ojos... y mientras paso de regreso a casa, la vida sigue su curso.

Hoy mi lugar de trabajo ha estado alborotado, una incidencia esta mañana lo ha tenido todo el día lleno de cámaras, reporteros, gente de los media, buscando, arañando, dando alimento a una curiosidad insana sobre un drama más.

El dolor de la gente no deja de ser algo común que habita entre todos nosotros, nada extraordinario ha pasado nada esta mañana.

Alguien, en algún lugar, no ha podido más, y se ha dejado llevar. Ha sentido la ira.

No deja de sorprenderme que a la gente le sorprenda, con la vida que se lleva en las grandes ciudades, que no haya más gente que pierda el control.

Lo más surrealista de todo es que yo, esta mañana, caminaba hacia mi trabajo (sí, casi siempre voy y vengo caminando), y llenaba mi alma con la paz de un amanecer tardío ya, pasadas las siete y veinte de la mañana. Llenaba ese amanecer con música gótica, algo melancólica, que ha añadido un matiz más a un renacer más, con el disco rojo solar que surgía en el horizonte, ante un mar no demasiado alborotado.



Cuánta paz en la playa, cuánta paz en mí misma, y qué distintas pueden ser las cosas para otros seres.

No pretendo entenderlo.

Dejo el link de la canción que escuché esta mañana, al llegar a la playa. Las imágenes quizá no son las que yo elegiría para lo que ha sido el amanecer en mi ciudad, pero la música me encantó. Me parece simple, bella...



Sed buenos :))

domingo, 5 de octubre de 2008

Cadena de favores




Hace dos semanas tuve ocasión de ver esta película. No tenía apenas idea de su línea argumental, de qué iba. Una canción me llevó a ella.

La canción, Calling all Angels, es de Issa, una cantautora canadiense llamada anteriormente Jean Siberry. Hace tiempo que una amiga me la hizo llegar. Me gustó. Es una canción preciosa que me acompaña bien en ciertos momentos. Fue hace poco que supe que esta canción había sido utilizada en la banda original de esta película.

El argumento del film es sencillo. Un maestro de escuela propone en su clase de sociales un trabajo para puntuar a final de curso. Los niños han de proponer acciones, un plan, una forma que ellos crean que pueda servir para mejorar el mundo. Un niño de esa clase, Trevor, tiene una idea peculiar: él comenzará por ayudar a tres personas, hará por ellos algo que ellos no puedan hacer por sí mismos. Entonces, cada una de estas tres personas, a cambio, ayudará a tres personas más y así sucesivamente. Trevor pone su plan en práctica y las cosas suceden de modo diferente a como él había planeado… al principio. El final es sorprendente. No lo desvelaré, por si acaso alguien todavía no la ha visto y le ha entrado ganas de hacerlo al leer esta entrada.

Supongo que es muy infantil por mi parte decir que me ilusionó esta película. Vale, pero me ilusionó, sí, y mucho. Habla de utopías, de creer en lo que uno sueña, por más descabellado y poco sensato que parezca y de tener arrestos para ponerlo en práctica. Habla de los niños, de su bondad, de su maldad intrínseca, que es la nuestra, la de los adultos en que se supone que nos convertimos después. Habla de posibilidades, de casualidades, de destino, habla de todo lo que hacemos y las consecuencias de todos nuestros actos. Acaba la película y una se convence de que tiene que haber un modo de hacer realidad ciertos sueños, que darle la vuelta a las cosas es posible y que no todo lo que parece una locura a los ojos de lo convencional y estándar tiene por qué serlo en realidad.

Me gusta escuchar lo que dicen los críos, a más años pongo con más atención les escucho. Su manera de enfocar los problemas, de ver el mundo, me parece más fresca que la de mucha gente adulta, cuya mirada está irremediablemente viciada por la cultura y la domesticación a la que todos nos sometemos, más o menos voluntariamente.

A veces hay historias que tratan de decirnos algo tan sencillo como esto: Se puede cambiar el mundo, pero no lo van a hacer esos políticos a los que tanto dinero pagamos, ni a esos personajes famosos que dejan caer perlas de sabiduría a golpe de talonario. Si algún día se arregla el mundo, serán las personas quienes lo harán, sin grandes investigaciones científicas, sin grandes planes de desarrollo económico, será algo muchísimo más simple, que habrá de partir necesariamente de nuestra actitud y nuestra manera de relacionarnos con el mundo y sus habitantes. Gente capaz de… desaprender todo lo superfluo que nos han enseñado y que hemos creído sin poner en tela de juicio. A veces me encuentro a gente por el camino que me convence de que los milagros existen y que todo es posible. Otros días… mejor lo dejamos, que nadie es perfecto, ¿verdad?

No pretendo hacer crítica formal de cine. La mía es tan solo una opinión, que por otro lado es tan válida como las vuestras y como la de los críticos de cine convencionales: subjetiva, personal e intransferible. Si alguien tiene ganas de ver algo diferente a grandes efectos especiales, guerras en galaxias lejanas, mujeres guapísimas que no se despeinan ni cuando caen por un precipicio (que no digo que no sea divertido verlas, para todo habrá su momento)… si alguien tiene ganas de ver una historia de personas que se equivocan, de gente corriente y moliente, como quien pueda estar leyendo estas líneas, como yo, como el mundo… que busque esta película… y que nos cuente, por favor, su opinión.

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Datos sobre la película, por si alguien está interesado:

Cadena de favores
Título original en inglés: Pay it forward.
Año de producción: 2000.
Dirigida por Mimi Leder.
Música de Thomas Newmann.
En el reparto aparecen, en los caracteres principales: Haley Joel Osment, Kevin Spacey, Helen Hunt, James Caviezel, Jon Bon Jovi.


jueves, 2 de octubre de 2008

La sensualidad de la visión




in a forrest pitch-dark
glowed the tiniest spark
it burst into flame
like me
like me

my name isobel
married to myself
my love isobel
living by herself

in a heart full of dust
lives a creature called lust
it surprises and scares
like me
like me

my name isobel
married to myself
my love isobel
living by herself

when she does it she means to
moth delivers her message
unexplaind on your collar
crawling in silence
a simple excuse

nana na nana
nana na nana

in a tower of steel
nature forges a deal
to raise wonderful hell
like me
like me

my name isobel
married to myself
my love isobel
living by herself

when she does it she means to
moth delivers her message
unexplaind on your collar
crawling in silence
a simple excuse

nana na nana
nana na nana
nana na nana
nana na nana
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Hay días en que las palabras sobran.
Días luminosos en que el verbo tan solo se puede sentir en su contemplación.
No es un día bueno, ni un día malo.
Es un cierto estado de ánimo.
Es mirada consciente.
Es presencia, verlo todo desde fuera de uno mismo, sin adjetivos calificativos.
Es, totalmente, otoño.

Sed buenos :)

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PD: Moon, guapa, al final (todavía no tengo muy claro cómo -DDD) he conseguido pegar un vídeo desde Youtube. El que dejo hoy es una canción muy especial para mí, Isobel, una criatura de la selva, enjaulada entre hormigón y metal, que sueña en soledad... te lo dedico. Su autora, Björk, me parece un ser extraño, fascinante en su modo de hacer y crear, su música me viene muy bien en ciertos momentos, como hoy mismo.

Lovecats, de Benita Winkler